Autor: Miguel Medina
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El otro lado de la cama
Yo te sentí como un intruso, así que me inventé formas para incomodarte y lograr que te fueras. Te di patadas de noche, fingí roncar para robarte el sueño y…
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Narices rojas
Debajo de sus maquillajes con sonrisas exageradas y sus trajes de colores, aquellos cuatro parecían una mafia y no les hacía ninguna gracia compartir el escenario conmigo.
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Lluvia de estrellas
Si las estrellas, que siempre habían brillado en la misma posición, podían moverse y volar sin límites a través del cielo: ¿a dónde iban?
